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InformaciónInformaciónUbicación Geográfica de Peyrano Esta localidad está ubicada en La Pampa humedad y en la sub-región de Santa Fe delimitada al Sur por el Arroyo del Medio, cuenca natural recolectora de las aguas de los campos circundantes, se ubica en la margen izquierda del Arroyo del Medio, límite natural de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.
El distrito de Peyrano, limita al Norte con Sargento Cabral y Cañada Rica, al E. con Cañada Rica, al O. con Máximo Paz y Santa Teresa y al S. con la provincia de Buenos Aires. El distrito en su totalidad abarca una superficie total de 13.344 ha. de las cuáles 31.900 m2.corresponden al área urbana, la que legalmente reconocida como tal ocupa un rectángulo, cuyo eje más largo se orienta de N. a S. y el borde está aproximadamente a 100m.del Arroyo del Medio, circunstancia que históricamente parece que se tuvo en consideración para el trazado de la población. El radio urbano responde a una traza cuadricular en forma de rectángulo de 200 manzanas iguales (10m.de ancho x 20m.de largo) y se contemplo originariamente la existencia de 7 plazas públicas que en la actualidad se han reducido a 4. El trazado urbano está dividido en 2 por las vías del F.C.N.G.B.M. que une Pergamino y Rosario. En general, la estructura urbana de la población presenta condiciones óptimas para la circulación y desplazamiento permitido por sus anchas calles y Bulevares, hecho sumamente destacable silo comparamos con el resto de las poblaciones de las zonas. El distrito rural, se ha dicho el principio, se encuentra situado dentro de La Pampa húmeda y sus tierras están consideradas de las más feraces del mundo, lo que posibilita una interesante producción agropecuaria, actividad ésta que configura la más importante que se registra. En este aspecto, es fundamental la importancia que se ha adquirido la mano del hombre que se entronca con el asentamiento de los primeros pobladores. Invariablemente dedicados a la actividad agropecuaria, haciendo de cada una de las chacras una avanzada de la civilización y el progreso. Las referencias que se tienen, hablan de la existencia de altos pajonales y de montes de sauces y paraísos, habitados por ñandúes, cimarrones y otras especies silvestres, las que se fueron desplazando hacia el Sur como consecuencia de dicha actividad. La población del distrito asciende a la cantidad de 2.637 habitantes, cifra que arrojó INDEC 2008.
Orígenes – Fundación – El fundador Don Manuel Peyrano – Sus antepasados.
Podemos decir, no pretenciosamente, pero casi sin equivocarnos, que todos los pueblos de la zona agropecuarias de nuestra Patria, reconocen un origen común. El mismo se remonta en el tiempo, a la época de la colonización Española, etapa que sigue al descubierto y la conquista. Pero no es por supuesto a ese origen al que queremos referirnos precisamente. Todas esas poblaciones, reconocen invariablemente como punto de partida el trabajo de sus primeros pobladores. Si incursionamos un poco en la historia y escuchamos a quienes la escribieron, o de alguna forma nos dejaron noticias de los hechos, sabemos que la colonización del Río de la Plata tuvo características muy particulares, diferenciándose grandemente de la que reconocen pueblos de otras latitudes de América, como por ejemplo, México y Perú, regiones estas en las cuáles abundaban los metales preciosos. No es secreto para nadie, por otra parte, que los españoles llegaron al nuevo continente en los primeros tiempos, tanto los que encabezaron las expediciones como sus demás integrantes, eran hombres arrojados, valientes, pero también sumamente ambiciosos. Y las grandes quimeras de oro, riquezas y vida opulenta, que se hacían circular en la madre Patria entre los posibles expedicionarios, hicieron que muchos de ellos se radicaran en aquellas zonas. La crónica nos relata que no eran falsas las noticias en tal sentido y que la ambición desmedida signo de algún modo el proceso social de esos países hermanos. Pero en el río de la plata la situación era muy distinta. Aquí no había minas de metales preciosos que alentaran de algún modo la codicia de muchos. Por el contrario, el antiguo Virreinato ofrecía tierras feraces que demandaban a sus `pobladores denodados esfuerzos, trabajos continuos, para que se tradujera en frutos la escondida riqueza que ellas albergaban. Esa es la razón fundamental que hizo que fuera tan distinta la vida en estas regiones que nosotros habitamos hoy. Y nuestro pueblo, Peyrano, está geográficamente encuadrado en tierras que fueron de aquel Virreinato, avanzada de la colonización española, la que según Ricardo Levene, caracterizase por su pobreza y organización democrática embrionaria, entre las razones por falta de minas y las condiciones de su tierra apta para la ganadería. Citamos solamente al distinguido historiador argentino, pero idéntico juicio han vertido otros estudiosos del proceso social americano, incluso de otros países hermanos. Peyrano se sitúa en el Dto. Constitución de la provincia de Santa Fe, en el Sur de su territorio, lindante con la provincia de Buenos Aires, de la que se está separada naturalmente por el Arroyo del Medio, y en el antiguamente llamado “Pagos de los Arroyos”. Se ubica en la llamada Pampa húmeda, región de tierras ubérrimas, de clima benigno y sin grandes variaciones, condiciones éstas que ponderan la zona como muy apta para la explotación Agrícola Ganadera, que constituye la principal actividad de la región, y desarrollada por núcleos de familias que se han caracterizado un proceso Social peculiaridades muy notorias. Las primeras noticias que tenemos sobre estas tierras, según algunos se remontan a la época de la navegación de nuestros ríos, concretamente al momento en que Sebastián Gaboto remonta el río Paraná, entrando por el río de La Plata y funda en la desembocadura del Carcarañá, el llamado Fuerte Sancti Spíritu, el 8 de Junio de 1527, emplazado en lo que conocemos hoy como puerto Gaboto, la primera probación d en nuestro país. Pero para mejor ilustración nos situaremos en el primer cuarto del Siglo 18. La colonización española del Río de La Plata seguía su curso. Pero es indudable que el proceso ofrecía dificultades de todo tipo, entre las cuáles podemos enunciar la resistencia de los naturales que poblaban estas tierras a resignarlas en beneficio del español, y la codicia de otras naciones del mundo para asentarse en esta parte del continente descubierta por Colón. La enunciada primeramente ha marcado una etapa de esa vida Colonial, y una abundante literatura nos ha legado en vividos relatos sus alternativas, y habría de transcurrir mucho tiempo para que las ideas que llegaban en las alforjas de los conquistadores y colonizadores, se avinieran con las sustentadas por los indios americanos, y no son pocos los episodios, muchos de ellos terriblemente cruentos, que signaron definitivamente la empresa española. Pero la segunda de las enunciadas tiene una relación mas intima con el origen de Peyrano. En casi toda América, por ende en nuestro país en el llamado luego Virreinato del Río de La Plata, existían grandes extensiones de tierras bacantes y mas específicamente en la zona, en los partidos de San Nicolás y Pergamino de nuestra Provincia de Buenos Aires. Estas, como la situadas en otras latitudes, eran las llamadas tierras REALENGAS o VACAS (por vacantes), que integraban el inmenso territorio descubierto y que el Monarca Español otorgaba a las personas que acreditasen servicios prestados a La Corona. Los representantes de La Monarquía, (adelantados, VIRREYES, GOBERNADORES, CAPITANES GENERALES) repartían estas tierras, concediendo las denominadas Mercedes Reales, con la que se premiaba o gratificaba de algún modo esos servicios al que se ha hecho referencia, y que concretamente consistían en la donación de tierras en la perpetuidad, a los caballeros Españoles, protagonistas de aquellos episodios tan relevantes para llevar adelante el derecho de España de Colonizar las distintas Regiones de América.
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